21 de Marzo de 2019

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Reducción de las cargas sociales para las PYMES

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Por Juan Pablo Chiesa. El Gobierno actualizó el monto mínimo no imponible para las contribuciones patronales, que pasa de $12.000 a $17.509,20, a partir del 1° de enero de 2019.

La medida fue oficializada por la resolución 03/18 de la Secretaría de Seguridad Social el día 26/12/2018.

Un alivio para el sector privado, anuncio el Ministro Dante Sica, actualizando el mínimo no imponible de contribuciones patronales acorde el índice de precios al consumidor.

Con esta medida se reduce en menor parte los costos laborales no salariales a los que denomino “Impuesto al Trabajo”.

La Ley 27.430, de Reforma Tributaria, dentro de sus varios cambios al espectro impositivo introdujo la figura del mínimo no imponible para el cálculo de las contribuciones patronales que deben abonar los empleadores a sus trabajadores registrados.

Dicha Reforma fijo de inicio un mínimo no imponible para las contribuciones patronales, que se actualizaría a partir de 2019, sobre la base de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

El monto inicial del año pasado era de $12.000 y por la aplicación del IPC, este año pasa a $17.509,20.

Como es el mecanismo del Mínimo no imponible y la detracción de las cargas sociales a favor de las PYMES.

En el año 2018 se aplicó un monto a detraer de $2400 ($12.000 de Mínimo no imponible ×20%)

En el año 2019 se aplicará sobre la base imponible nueva de $17.509,20 el 40%, siendo el importe a detraer de $7003.68.

Por lo tanto, el importe a detraer en 2019 será de $7.003,68 para el general de los empleadores, mientras que para las actividades que tienen permitido aplicar el monto total del mínimo no imponible previsional, como por ejemplo la industria del calzado, textiles y cueros, el importe se eleva a $17.509,20

Así como el mínimo no imponible se elevó y la detracción es mayor a favor de las PYMES, esto producirá un leve impacto favorable y temporario en las economías de las empresas en lo referido a las cargas sociales, pero no tan favorable por dos aspectos fundamentales en el sistema único de la seguridad social a nivel nacional.

Por un lado, cae en picada libre, el financiamiento del sistema único de la Seguridad Social, que bajo y se colocó en 24,7% interanual la recaudación de la Seguridad Social, la más baja de los últimos 10 años.

La baja nada tiene que ver con el impacto de la reforma tributaria que como dije “leve impacto favorable al sector privado”, sino que tiene su explicación en la caída de los salarios y la baja del empleo de más de 150 mil puestos de trabajo.

Como segundo punto, y tiene su correlato con el primero, los porcentajes de retenciones de aportes y contribuciones que, no solo son altos y financian todo el subsistema de la seguridad social, contemplando el Instituto de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, ley 19.032; el fondo nacional de empleo, Ley 24.013, el Sistema Integrado Previsional Argentino, ley 24.241; y el Régimen de Asignaciones Familiares por ley 24.714, representando casi 6.8% del PBI Nacional, sufrirán modificaciones por el efecto de la reforma tributaria que, elevan los mínimos no imponibles de manera temporaria y gradual, pero aumentan los porcentajes de las cargas sociales equiparando a las PYMES con las grandes empresas.

Cuáles son Los porcentajes originarios:
a) 21% para las empresas grandes.
b) 17% para las PYMES.

La Ley 27430 (Reforma Tributaria) establece un cronograma que culminará con una alícuota única del 19,50% para las grandes y las pequeñas.

A partir de enero 2019 y hasta diciembre de 2019 inclusive las alícuotas serán de:
a) 20,40% para las grandes empresas;
b) 18% para las PYMES.

A partir de enero 2020 y hasta diciembre de 2020 inclusive las alícuotas serán de:
a) 20,10% para las grandes empresas;
b) 18,50% para las PYMES.

A partir de enero 2021 y hasta diciembre de 2021 inclusive las alícuotas serán de:
a) 19,80% para las grandes empresas;
b) 19% para las PYMES.

Y desde enero 2022 las alícuotas serán iguales de:
a) 19,50% para todos los empleados sin distinción de rubro, actividad o sector.

Las reformas son exitosas cuando se confirma que los objetivos se lograron sin perjudicar al sector operativo (sector privado) y sin desbalancear el sistema de recaudación nacional (Subsistema de Seguridad Social).

Según las cifras oficiales, a un año de la reforma tributaria, la recaudación nacional en materia de seguridad social cayo todo el año y se colocó en la más baja de los últimos 10 años; y el empleo cayo rotundamente y las empresas de cada 10, solo 2 pagan las cargas sociales en tiempo y forma, siendo el impuesto más temible y costoso de todo empleador, como especialista en la materia, No le veo mucho éxito a la truncada reforma tributaria.

En el transcurso del año sostuve que “las empresas no toman empleados no porque no quieren, sino porque no pueden”.

Conclusión

Estadísticamente, está probado que las empresas de menos de diez empleados son las que mayor empleo aportan. En consecuencia, la mitad como mínimo de la economía del país se sustenta por tanto en tales pequeñas empresas. Es el poder adquisitivo de estos dependientes el que producirá un mayor o menor movimiento de la economía en el país en un momento determinado.

Les recuerdo que el poder adquisitivo de los salarios cayo en el 2018 mas del 15%.

Y esto es así porque las grandes empresas, las multinacionales, solo se asientan y producen en aquellos lugares donde existe la posibilidad de que sus productos sean consumidos.

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Luego, si el poder adquisitivo medio de los habitantes de un país va a permitir el consumo de lo que produzcan, se asentarán y, en caso contrario, nada invertirán. Pretender atraer grandes inversiones por parte de las multinacionales sin una base que sustente el consumo es una utopía.

Lo mismo sucede con las medianas empresas, porque, por lo general, estas sustentan su producción trabajando para las grandes o bien resultan directamente ser empresas creadas por estas últimas, que dependen y son controladas por las mismas.

Considero vital, que apremia una política de Estado legislativa en la que, mediante una discriminación positiva, se les otorgue a las PYMES beneficios especiales, ciertos, reales y actuales que, sin vulnerar los derechos de los trabajadores, les permita la prosecución de sus fines, propendiendo a la creación de más empleo.

 

Dr. Juan Pablo Chiesa
Presidente de la Asociación de Profesionales Representantes de Emprendedores y Empresarios Afines.
Abogado. Doctrinario Laboralista. UBA. 
Asesor y analista de opinión jurídica.
Autor del libro “Los principios de la empresa y los Sueldos” (Una mirada práctica para la confección de haberes)

www.asesoriachd.com.ar
aula.asesoriachd.com.ar  

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