21 de Mayo de 2018

A+ A A-

LA CREATIVIDAD APRIETA EL GATILLO

Valora este artículo
(0 votos)

Durante la primera guerra los aviones sólo hacían reconocimiento, hasta que comenzaron a disparar. Pero había un dilema: ¿Cómo podían usar una ametralladora sin destruir las hélices?

Roland Garros fue el primer piloto en conseguirlo, blindó las aspas con acero para que algunas de las cientos de balas que el arma escupía por minuto pudieran rebotar.

En una misión los alemanes lo tomaron prisionero y al ver su máquina quisieron perfeccionarla para sus propios aviones. Para ello convocaron a Anthony Fokker, quien con sólo 25 años ya era propietario de una pequeña compañía de aviación.

Trabajó durante 2 días y 2 noches, nunca antes había visto una ametralladora. Observó que algunas balas iban en dirección al blanco pero otras rebotaban en las hélices reforzadas y se desviaban, poniendo en riesgo al piloto.

Las paletas giraban a 1200 vueltas por minuto y al ser dos, pasaban por un punto fijo 2400 veces cada minuto. En ese lapso la ametralladora disparaba 600 balas.

¿Cómo mejorar lo que había ideado Roland Garros?

Fokker concibió una idea totalmente innovadora, algo que hasta ese momento no existía: sincronizó los disparos con el movimiento de la hélice, logrando acompasarlos con su giro, sin desperdiciar ni una sola bala.

Los problemas suelen enmascarar nuestras mejores ideas, porque la primera tentación es mejorar lo que ya existe.

Sin embargo, los genios creativos suelen encontrar las mejores ideas apelando a una dosis de locura donde no existe nada. En ese vacío no hay algo que pueda ser mejorado, la única opción es concebir una idea totalmente nueva.

Muchas semillas puestas a germinar ahí son asesinadas por la propia censura o la de otros, pero otras superan toda la resistencia y esas pueden cambiar la historia.

Contacto: www.facebook.com/claudiopensoconsultores

claudio@claudiopenso.com
www.claudiopenso.com 

Comentario en Facebook

Copyright 2012 © - Todos los derechos Reservados | Design by ideas2.com.ar